martes



la madre se acerca hasta el mundo a curarle las heridas
y el mundo es viejo
pelado


ignorando el ocaso
sus venas insisten en llevar la vida a todo lugar
como una nota de piano
que se arrastra salta vuela
cada remanso es la vida
que sigue y nunca se detiene
llenando el vacío de lo existente
con el beso de dios
creando eternidad habitando segundos
amarrando al destino al pasado y futuro
dentro de la conciencia que cierra

y sana las llagas
la madre lo sabe
el mundo se deja
descansa un poco
intenta la calma
¡el mundo está vivo!
perecieron los hombres